
(Sports Physicals)
Sobre reconocimientos médicos deportivos
Tú ya sabes que hacer deporte te ayuda a mantenerte en forma. También sabes que hacer deporte es una forma divertida de relacionarte y conocer gente. Pero tal vez no sepas por qué el examen médico al que tal vez tengas que someterte al principio de cada temporada deportiva es tan importante.
En el campo de la medicina del deporte, los examenes médicos deportivos, también conocidos como revisaciones médicas deportivas, ayudan a determinar si es o no seguro que una persona practique determinado deporte. De hecho, en la mayoría de estados de EE.UU. es obligatorio que los niños y jóvenes se sometan a este tipo de revisiones antes de empezar a practicar un deporte nuevo o de iniciar una nueva temporada competitiva. Pero, incluso cuando estás revisaciones no son obligatorias, los médicos las siguen recomendando insistentemente.
¿En qué consiste un reconocimiento médico deportivo?
Todo examen médico consta de dos partes: la historia médica y la exploración física. La historia médica, o antecedentes médicos, incluye preguntas sobre:
- enfermedades graves que padecen otros miembros de tu familia
- enfermedades que tuviste cuando eras pequeño o que padeces en la actualidad, por ejemplo, asma, diabetes o epilepsia
- hospitalizaciones o intervenciones quirúrgicas a que te has sometido en el pasado
- alergias (por ejemplo, a las picaduras de insecto)
- lesiones pasadas (incluyendo conmociones cerebrales, esguinces o fracturas)
- si te has desmayado, te has mareado, te ha dolido el pecho o has tenido problemas para respirar mientras hacías ejercicio
- cualquier medicamento que estés tomando, incluyendo los fármacos que se venden con y sin receta médica, los suplementos alimentarios y las plantas medicinales
Las preguntas de la historia médica suelen estar en un formato que se puede llevar a casa, de modo que lo mejor es que pidas ayuda a tus padres para que te ayuden a completaria. Si es posible, pregunta a tus padres sobre los antecedentes médicos familiares.
Analizar las enfermedades que predominan en tu familia ayudará a orientar al médico sobre las afecciones que podrías padecer. La mayoría de médicos especializados en medicina deportiva consideran que los antecedentes médicos son la parte más importante del reconocimiento médico deportivo, de modo que tómate tu tiempo para responder a las preguntas. Es muy poco probable que alguno de los problemas de salud que puedas tener te impida hacer deporte.
Responde lo mejor que puedas. Evita inventarte las respuestas o decir lo que creas que quiere oír el médico.
Durante la exploración física, el médico probablemente:
- te medirá la estatura y te pesará
- te tomará la tensión arterial y el pulso (frecuencia y ritmo cardíaco)
- te evaluará la vista
- te auscultará para escucharte el corazón y los pulmones, te palpará el abdomen y te explorará los oídos, la nariz y la garganta
- te evaluará la postura, las articulaciones, la fuerza y la flexibilidad
A pesar de que la mayoría de aspectos del examen médico deportivo son idénticos para los chicos y las chicas, si estos ya han entrado en la pubertad, es posible que el médico haga preguntas distintas a los chicos y a las chicas. Por ejemplo, si una chica practica intensa y regularmente muchos deportes, es posible que el médico le haga preguntas sobre el período menstrual y la dieta que lleva para descartar un trastorno denominado “triada de la atleta”.
El médico también te hará preguntas sobre el consumo de drogas, alcohol y suplementos alimentarios, incluyendo los esteroides y otros “potenciadores del rendimiento”, así como los suplementos que ayudan a perder peso, ya que pueden repercutir negativamente sobre la salud.
En algunos centros de enseñanza, gimnasios y polideportivos los reconocimientos médicos deportivos incluyen un electrocardiograma (ECG) para todos los atletas. El ECG, que dura unos 10 minutos, es un procedimiento que mide la actividad eléctrica del corazón. No es una prueba dolorosa —se colocan unos electrodos en el pecho, los brazos y las piernas, y un especialista interpreta los resultados.
Al final de la revacion, el médico ellenará y firmará un impreso dando el visto bueno para la práctica deportiva o, en algunos casos, recomendará repetir el examen al cabo de cierto tiempo, pruebas adicionales o un tratamiento específico para los problemas médicos que haya detectado.
¿Por qué es importante someterse a médicos deportivos?
Los examenes médicos deportivos pueden ayudar a identificar y tratar problemas de salud que podrían interferir con determinadas prácticas deportivas. Por ejemplo, si tienes crisis asmáticas frecuentemente y quieres empezar a entrenar a fútbol, tal vez el médico te recete un tipo de inhalador distinto o te ajuste la dosis para que puedas respirar mejor mientras corres.
El médico también puede darte algunos consejos para los entrenamientos e indicarte cómo evitar posibles lesiones. Por ejemplo, tal vez te recomiende ejercicios específicos, como algunaos elongaciones, que ayudan a prevenir las lesiones. El médico también puede identificar los factores de riesgo asociados a deportes específicos. Estos consejos te convertirán en un atleta mejor, más preparado y más fuerte.
¿Cuándo y dónde he de someterme a un reconocimiento médico deportivo?
Algunas personas le piden a su médico de familia que les haga este tipo de revisiones; a otras se las hacen en su centro educativo. Si te sometes a un reconocimiento médico deportivo en tu centro de estudios, es posible que pases por una serie de “puestos” o “paradas” montados en el gimnasio; en cada uno de ellos, un profesional de la medicina te hará una parte distinta del reconocimiento.
Si tu centro de estudios ofrece este tipo de revisaciones, es conveniente que te hagas el examen allí. Pero, aún y todo, seguirá siendo una buena idea que te sometas a otro examen médico deportivo con tu médico de familia. Tu médico de familia te conoce —y conoce tus antecedentes médicos— mejor que cualquier profesional de la salud con quien puedas hablar por unos minutos en el gimnasio.
Si en tu estado los reconocimientos médicos deportivos son obligatorios, lo más probable es que te los empiecen a hacer cuando vayas a noveno grado. Pero, aunque ni en tu estado ni en tu centro de estudios sea obligatorio someterse a este tipo de examenes, lo más inteligente es que te las hagas si practicas o tienes pensado practicar algún deporte con regularidad. Y, si empiezas a competir regularmente antes del noveno grado, deberías empezar antes.
Por lo general, basta con someterse a un reconocimiento médico deportivo una vez al año. De todos modos, si has sufrido una lesión importante, como una fractura de muñeca o tobillo, ve al médico cuando te hayas recuperado para que te haga un examen antes de volver a deporte.
Deberías hacerte la revisacion unas 6 semanas antes de que empiece la temporada deportiva para que tengas suficiente tiempo para poner en práctica las recomendaciones que te hagan y solucionar posibles problemas en caso necesario. Ni tu ni tu médico estaréis muy contentos que digamos si te programan el reconocimiento médico deportivo para el día antes del inicio de la temporada de béisbol y resulta que hay algo que debes corregir o mejorar antes de volver a hacer deporte.
¿Y si me detectan un problema?
¿Y si el médico que te hace el reconocimiento no te da el visto bueno y tienes que ir a un especialista? ¿Significa que no podrás jugar nunca a fútbol o a hockey? No te preocupes si el médico te pide que te hagas más pruebas o que necesitas de seguimiento al cabo de un tiempo — podría ser algo tan sencillo como volverte a tomar la tensión arterial al cabo de una semana.
El hecho de que el médico te derive a un especialista podría mejorar tu rendimiento deportivo. Por ejemplo, si te gustaría entrar en el equipo de atletismo de tu centro de estudios pero te duele un poco la rodilla cada vez que corres, un ortopedista o un especialista en medicina deportiva podrían ayudarte a averiguar qué es lo que te ocurre. Tal vez el dolor obedezca a una sobrecarga o a una técnica inadecuada para correr. Tal vez te lesionaste la rodilla hace mucho tiempo y no se te curó completamente. O tal vez la explicación sea tan sencilla como que el calzado que llevas para hacer deporte no te contiene o sujeta suficientemente el pie. Lo más probable es que un médico pueda ayudarte a correr sin el riego de lesionarte todavía más la rodilla dándote consejos y/o recomendándote un tratamiento antes de que empiece la temporada deportiva.
Es sumamente improbable que, tras someterte a un reconocimiento médico deportivo, te digan que no puedes hacer deporte. El objeto meta de este tipo de examenes es garantizar una práctica deportiva segura, no impedir que la gente haga deporte. Lo más probable es que el especialista no encuentre nada lo bastante grave como para impedirte practicar tu deporte favorito. De hecho, menos del 1% de los alumnos de los centros de enseñanza tienen problemas de salud que podrían limitar su práctica deportiva, y en la mayoría de los casos esos problemas de salud ya se conocen antes de la realización de la revisión médica deportiva.
¿Tendré que seguir sometiéndome a reconocimientos médicos deportivos?
En una palabra: sí. Puede parecer excesivo, pero un reconocimiento médico deportivo no es lo mismo que un examen médico normal y corriente.
El reconocimiento médico deportivo centra en tener en cuenta la práctica deportiva. Es más limitado que un revisacion médica corriente, pero es mucho más específico en lo que se refiere a los aspectos atléticos. En una revisacion médica normal y corriente, tu médico intentará evaluar tu bienestar general, lo que puede incluir cosas que no están relacionadas con el deporte. Puedes pedirle a tu médico que te haga los dos examenes en una sola visita, pero deberás tener en cuenta que eso le llevará más tiempo.
Aunque en el reconocimiento médico deportivo no te detecte ningún problema, siempre es una buena idea controlarte cuando hagas deporte. Si percibes algún cambio en tu estado físico —por leve que sea, como dolor muscular o falta de aliento— asegúrate de mencionárselos a tus padres o a tu entrenador. También deberías informar a tu profesor de educación física, tu entrenador o tu monitor si se produce algún cambio en tu salud, comienzas una medicacion o te introducen algún cambio en la medicación.
Al igual que las estrellas del deporte profesional, los atletas jóvenes también necesitan cuidados médicos para rendir al máximo. Puedes darte el mismo trato ventajoso que reciben los atletas profesionales asegurándote de someterte puntualmente a reconocimientos médicos deportivos.
Revisado por: Larissa Hirsch, MD
Fecha de la revisión: julio de 2006
Revisado inicialmente por: Joseph A. Congeni, MD, y Peter G. Gabos, MD